Se aplica este mismo criterio en los préstamos participativos cuyos intereses tienen carácter contingente, bien
porque se pacta un tipo de interés fijo o variable condicionado al cumplimiento de un hito en la empresa prestataria
(por ejemplo, la obtención de beneficios), o bien porque se calculan exclusivamente por referencia a la evolución
de la actividad de la citada empresa. Si además de un interés contingente se acuerda un interés fijo irrevocable,
este último se contabiliza como un ingreso financiero en función de su devengo. Los costes de transacción se
imputan a la cuenta de pérdidas y ganancias de forma lineal a lo largo de la vida del préstamo participativo.
Baja de balance de activos financieros
La Sociedad da de baja de balance un activo financiero cuando:
- Expiran los derechos contractuales sobre los flujos de efectivo del activo. En este sentido, se da de baja
un activo financiero cuando ha vencido y la Sociedad ha recibido el importe correspondiente.
- Se hayan cedido los derechos contractuales sobre los flujos de efectivo del activo financiero. En este
caso, se da de baja el activo financiero cuando se han transferido de manera sustancial los riesgos y
beneficios inherentes a su propiedad. En particular, en las operaciones de venta con pacto de recompra,
factoring y titulizaciones, se da de baja el activo financiero una vez que se ha comparado la exposición
de la Sociedad, antes y después de la cesión, a la variación en los importes y en el calendario de los
flujos de efectivo netos del activo transferido, se deduce que se han transferido los riesgos y beneficios.
Tras el análisis de los riesgos y beneficios, la Sociedad registra la baja de los activos financieros conforme a la
siguiente situación:
Los riesgos y beneficios inherentes a la propiedad del activo se han trasferido de manera sustancial. El activo
transferido se da de baja de balance y la Sociedad reconoce el resultado de la operación: la diferencia entre la
contraprestación recibida neta de los costes de transacción atribuibles (considerando cualquier nuevo activo
obtenido menos cualquier pasivo asumido) y el valor en libros del activo financiero, más cualquier importe
acumulado que se haya reconocido directamente en el patrimonio neto.
Deterioro del valor de los activos financieros
Instrumentos de deuda a coste amortizado o valor razonable con cambios en patrimonio neto
Al menos al cierre del ejercicio, la Sociedad analiza si existe evidencia objetiva de que el valor de un activo
financiero, o de un grupo de activos financieros con similares características de riesgo valorados colectivamente,
se ha deteriorado como resultado de uno o más eventos que hayan ocurrido después de su reconocimiento inicial
y que ocasionen una reducción o retraso en los flujos de efectivo estimados futuros, que pueden venir motivados
por la insolvencia del deudor.
En caso de que exista dicha evidencia, la pérdida por deterioro se calcula como la diferencia entre el valor en
libros y el valor actual de los flujos de efectivo futuros, incluidos, en su caso, los procedentes de la ejecución de
las garantías reales y personales, que se estima van a generar, descontados al tipo de interés efectivo calculado
en el momento de su reconocimiento inicial. Para los activos financieros a tipo de interés variable, se emplea el
tipo de interés efectivo que corresponda a la fecha de cierre de las cuentas anuales de acuerdo con las condiciones
contractuales. En el cálculo de las pérdidas por deterioro de un grupo de activos financieros, la Sociedad utiliza
modelos basados en fórmulas o métodos estadísticos.
Las correcciones de valor por deterioro, así como su reversión cuando el importe de dicha pérdida disminuyese
por causas relacionadas con un evento posterior, se reconocen como un gasto o un ingreso, respectivamente, en
la cuenta de pérdidas y ganancias. La reversión del deterioro tiene como límite el valor en libros del activo que
estaría reconocido en la fecha de reversión si no se hubiese registrado el deterioro del valor.
Como sustituto del valor actual de los flujos de efectivo futuros la Sociedad utiliza el valor de mercado del
instrumento, siempre que éste sea lo suficientemente fiable como para considerarlo representativo del valor que
pudiera recuperar la empresa.
En el caso de activos a valor razonable con cambio en patrimonio neto, las pérdidas acumuladas reconocidas en
el patrimonio neto por disminución del valor razonable, siempre que exista una evidencia objetiva de deterioro en
el valor del activo, se reconocen en la cuenta de pérdidas y ganancias.